Público.es"Voy a degollar al puto perro". Estas fueron las únicas palabras que pronunció el agresor de Goofy, un Yorkshire de 1 kilo de peso, antes de estamparlo contra la pared.
Todo sucedió el pasado 15 de octubre, cuando Mari Carmen, la dueña de Goofy, salió a pasear a su perro y comprobó que el ascensor estaba averiado. Al bajar por la escalera, Mari Carmen se encontró con una vecina con quien comenzó a conversar sobre la avería del ascensor. En ese momento, en pleno rellano de la escalera, un padre y un hijo salieron de la puerta de su casa y se produjo la agresión. El padre cogió a Goofy y lanzó al animal contra el muro del rellano, tras lo que comenzó a rodar escaleras abajo. Graves secuelas El animal quedó tirado en el suelo en estado de shock, tras lo que fue trasladado a una clínica veterinaria, donde fue estabilizado y le detectaron numerosos hematomas y la pérdida de visión del ojo derecho. Goofy, recién ingresado en la clínica tras el golpe, presentaba prolapso del globo ocular derecho, reflejos pupilares presentes aunque retrasados y heridas en la zona dorsal de la cabeza. Ahora Goofy tiene graves secuelas y, según nos cuenta la dueña, sufre ataques periódicos con pérdida de consciencia. Denuncia en el Juzgado Tras acudir a la clínica, Mari Carmen denunció lo sucedido en el Juzgado de instrucción nº 1 de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) donde el pasado 28 de abril el presunto autor de los hechos declaró como imputado. Además también han declarado dos testigos que vieron al presunto autor estrellar a Goofy contra la pared. "Desde El Refugio tenemos plena confianza en la justicia y seguiremos poniendo todos los medios para que el presunto autor sea castigado penalmente", ha manifestado el presidente de El Refugio, Nacho Paunero, personado como acusación en el procedimiento penal abierto. Nadie ha comentado este artículo J! Reactions • General Site LicenseCopyright © 2006 S. A. DeCaro |